Aplicado sobre el esmalte garantiza un efecto de uñas de gel, evitando que el esmalte se desprenda o se deteriore. Deja una gruesa capa protectora, alisa y aporta un intenso brillo a las uñas.
Aplique una capa de laca de manera uniforme sobre la superficie de la uña debidamente preparada, y déjela secar completamente. La operación puede repetirse para obtener un resultado satisfactorio.